Un producto digital no empieza por una lista de pantallas. Empieza por una situación que alguien necesita resolver. Cuanto más claro esté ese punto de partida, más fácil es tomar decisiones sobre experiencia, tecnología y alcance.
Definí a quién ayuda
Alcanza con saber quién llega, en qué situación y qué necesita hacer.
Describí el recorrido actual
Revisá cómo se resuelve hoy: planillas, mensajes, formularios, llamadas o tareas manuales. Ahí suelen aparecer las dependencias y la fricción real.
Elegí el cambio que importa
“Hacer una app” describe un formato. Es más útil expresar el cambio buscado: reducir pasos, centralizar información, evitar errores o permitir autogestión.
Separá primera versión de producto completo
La primera entrega debería resolver un recorrido importante de punta a punta y permitir aprender antes de ampliar.
Acordá cómo revisar
Definí qué se va a comprobar: claridad, estados, errores, funcionamiento del recorrido y capacidad de sostener la operación.
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